CR-Sur. Dos esferas encontradas «in situ».


Exactamente en el sitio en que fueron colocadas hace más de 500 años por el pueblo precolombino constructor de esferas.
Nótese la forma meticulosa del trabajo de los arqueólogos. Atrás se observa un pequeño fragmento de una calzada. Esta es la diferencia del trabajo del arqueólogo y la del guaquero o cualquier otro excavador no especializado. Vean por ejemplo los cordeles. Todo está medido, dibujado. Todo es preciso. Cualquier fragmento o pequeño objeto que se encuentre es ubicado.
El arqueólogo, está entrenado para hacer una lectura del contexto arqueológico de los objetos. No son los objetos por sí mismos lo que interesa. Sino su relación y lo que estos objetos puedan decir del pueblo precolombino que los depositó allí. Para el arqueólogo hasta los basureros son importantes. No hay nada que sobre. Y la ubicación de cada objeto es parte de un discurso que tiene que leerse para interpretar cómo vivían aquellos pueblos. Es como si fuera un detective que trata de entender una escena de algo que ocurrió hace siglos.
Comprender e interpretar la vida y la cultura de esos pueblos antiguos, es el verdadero tesoro que buscan los arqueólogos.
Recordemos que estos sitios arqueológicos son, casualmente, por este motivo, Patrimonio de la Humanidad.

*Museo de Costa Rica

Comentarios

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s