CR. Estoy segura que ellos me abrazan. Liliana Quesada Saravia

De madrugada desperté sabiendo que era 7 de diciembre. Fecha que he asociado al asesinato, hace 27 años, de Oscar Fallas Baldi, Jaime Bustamante Montaño, María del Mar Cordero Gene y poco tiempo después de David Madariaga (principales líderes de la extinta Asociación Ecologista Costarricense (la querida AECO).
Había viajado a Guatemala esa mañanita con mi amiga Lorena Camacho porque teníamos un taller. Estábamos en el local de Tierra Viva recién aterrizadas cuando recibimos la noticia como a las 10 de la mañana.
Tengo recuerdos confusos: el grito de Lore, mi disociación, el aeropuerto, el avión de regreso, el caminar por esa calle cerca del Paseo Colón donde estaban los locales de La Pancha y la AECO, el abrazo de mi madre…imágenes borrosas de las personas que estaban allí. Recuerdo a Flor y cómo su llanto se mezclaba con las urgencias de tomar decisiones sobre qué hacer en ese momento, el funeral, el cementerio….En el funeral recuerdo el ataúd donde estaba Oscar y la sensación de que seguía vivo! Mi amadísimo Oscar!! Nos casamos en 1978 y nos separamos un año antes de su muerte. Era mi mejor amigo, él y el Flaco Jaime. Se fueron los dos hombres que más amaba en ese momento. Una parte de mi alma quedó en un estado que no sabría describir.
A lo largo de estos años hice constelación familiar y diversas terapias. Quiero compartirles que hoy es el primer 7 de diciembre que mi corazón se conecta con el agradecimiento. Hace un par de semanas en una terapia, brotó un llanto profundo (contenido desde 1984), un dolor que se sintió como espada y que fue relajando mi pecho poco a poco hasta sentirme muy liviana de peso, con una sensación de paz interna que no había experimentado antes. Y pude reconocerme como parte de ese egregor álmico que siembra semillas para otros mundos posibles y que intenciona ser inspiración para vivir la vida intensamente!
Recuerdo a Oscar con su gran sonrisa, su pelo alborotado, sus conversaciones lúcidas, sus escritos y análisis de coyuntura, su pasión por las giras a territorios indígenas y luego a las comunidades del sur, sus bailes en las fiestas, su entrañable vínculo con su hermano Siso, sus travesuras con el Flaco, su trato siempre amable y cordial con la gente. Conocí las sombras y las luces de este geminiano que sabía expresar muy bien la energía de Mercurio en su intelecto y su capacidad de comunicación.
Su legado y el de Jaime, María del Mar y David, es haber puesto las bases en este país para la Ecología Profunda, una mirada filosófica del cuidado de la red de la vida como un proceso integrado. Es la ecología vinculada a los Derechos Humanos, la justicia social, la igualdad entre hombres y mujeres, el rescate de la multiculturalidad y la diversidad como gran riqueza de la sociedad. Una Ecología que suma, articula y teje con diseño propio. Que construye futuro desde lo local y fomenta las experiencias de economía solidaria. Una ecología que promueve una nueva cultura y una nueva educación basada en el desarrollo de los potenciales para reconectarse con la raíz y el propio poder. Una ecología que le apuesta a la honestidad, la integridad y el amor por el colectivo.
Hoy respiro y agradezco haber sido parte de la vida de Oscar y del Flaco. Desde Amatierra -donde vivo- les sigo sintiendo en la alegría de las plantas, las aves, las montañas, el río.
En estos tiempos difíciles y retadores, comparto mi camino con Gigi y continúo mi combate a favor de la luz, la conciencia y el amor. Estoy segura que ellos me abrazan!

Comentarios

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s