CR. Él le regala una piedra. Guisselle Elizondo

Cuando un pingüino se enamora de una pingüina, busca la piedra perfecta en toda la playa para regalársela. Cuando finalmente la encuentra, él se inclina y coloca la piedra justo frente a ella. Si ella toma la piedra, significa que acepta la propuesta. Una vez al año se reúnen en el mismo lugar, lo que se llama la parada nupcial. Cada uno memoriza tan bien el canto del otro que, tras meses de separación consiguen localizarse. El cortejo es todo un ritual.

Cuando un macho corteja a una hembra infla su pecho e inclina la cabeza hacia atrás y ambos empiezan a emitir fuertes sonidos parecidos a un rebuzno agudo. Se pueden gritar mutuamente por horas. Muchos llaman a estos cantos “la canción del corazón”, ya que cuando una pareja de pingüinos se une es para toda la vida y si enviudan, también es para toda la vida. Jamás vuelven a formar pareja. Son una de las especies más fieles.

¡Un amor de por vida!

Un comentario Agrega el tuyo

  1. Gloriosa dice:

    Me ha encantado encontrarte y fue casualmente gracias a un artículo sobre Ernesto Cardenal. Creo que tenemos cosas en común. Comienzo a leer tus artículos. Un saludo
    Gloria

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