CR. La fruta se comía cuando había. Ifigenia Quintanilla Jiménez

Me acabo de comer una naranja como en los viejos tiempos familiares cuando la fruta no era postre. Para nosotros la fruta se comía cuando había y lo que hubiera en cosecha. Nos podíamos empanzar de mangos, jocotes, naranjas, mandarinas y manzanas de agua. Si nos encontrábamos güizaros o alguna frutilla comestible en algún potrero, también nos la comíamos. Era cosa de andar un cuchillo, sal y una bolsa para recoger y llevar a la casa. También era cosa de sentarse en el suelo, comer y rodearse de cáscaras y semillas. Normalmente, después de esas comilonas de frutas volvíamos impregnados de olores de lo disfrutado y con la cara, las manos y la ropa chorreadas por los jugos caídos a mares. Huelo a naranja; huelo a infancia.

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