CR. Iluminados. César Olivares

el

En la asamblea nacional del partido Nueva República, el de Fabricio Alvarado, se impuso la unanimidad, la dulce unanimidad, la que libera de toda dificultad, de todo esfuerzo, de toda duda.

Por unanimidad, por dulce unanimidad fue elegido y ungido Fabricio Alvarado candidato a la presidencia de la república de Nueva República, el partido de Fabricio Alvarado.

La dulce unanimidad es un don, un don de Dios ejercido a través del Espíritu Santo.

En todas las elecciones de entidades divinas el Espíritu Santo ilumina a los decisores.

Fue el Espíritu Santo el que movió la voluntad de los obispos para decidir en Nicea cuáles evangelios eran auténticos. Cuatro fueron aprobados y 28 recibieron el estigma de apócrifos. Solo por descuido fueron desconocidos en su totalidad los evangelios más proclives a la veneración de la madre María y el único que menciona a Joaquín como su padre. ¿Algo escucharon mal aquellos obispos en el año 325, cuando no se podía poner la grabación para salir de dudas?

Es bien sabido que en la elección del papa el Espíritu Santo toma posesión de la voluntad de los cardenales y dirige sus votos. Pero ni aún en ese cónclave tan importante se da la unanimidad. El Espíritu Santo tiene un método misterioso para repartir inclinaciones y votos de manera que el suspenso sirva también para resolver o avivar conflictos según su voluntad. Antes de la fumata blanca hay siempre varias fumatas negras.

¿Qué tiene entonces Fabricio Alvarado para lograr esa dulce unanimidad desde la primera votación en la asamblea nacional del partido Nueva República, un partido de Dios, formado por siervos de Dios, recolectores devotos de diezmos para Dios? ¿Cómo logró que el Espíritu Santo tuviera una sola voz para todos los delegados y se decidiera en la primera por una fumata blanca inobjetable, sin ningún punto gris, nieve pura en este agitado trópico nuestro?

Dicen que la pretensión de desentrañar los misterios de Dios puede llevar al infierno. Me arriesgo.

¿Han visto a una diputada y a un diputado, siervos de Dios una y otro, soldados del Señor y de Fabricio Alvarado en la campaña pasada, sirviendo ahora con devoción a los narcotraficantes con proyectos de ley y gestiones municipales?

¿Se acuerdan de aquellas contribuciones reportadas en la campaña pasada por el partido de Fabricio Alvarado, contribuciones sin cheque, sin transferencia bancaria, contribuciones en bolsas de papel con dinero efectivo, contante y sonante?

Si va usted del punto A al punto B verá a la Asamblea Nacional de Nueva República, la de la dulce unanimidad, como una reunión en la cual los delegados reciben con una mano una bolsa de papel y con la otra votan por unanimidad.

Comentarios

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s