CR. Mi mamá Alicia. Daniel Quesada Hernández

Esta es mi mamá Alicia.
Llegó a San José desde mansión de nicoya, sola con una bolsa al hombro cargando todo lo que tenía, y un vientre ocupado por un inquilino que ella amaba aún antes de tenerlo en brazos. Conoció a mi padre que le brindo ayuda y apoyo, y se quedó con él, para hacer una familia. Vivió una vida complicada en una familia política que la trataba mal por ser guanacasteca, le decían Nica Regalada. La maltrataban no la dejaban usar el baño ni el sanitario y ella callaba para no atormentar a mi papá, quien apenas ganaba lo mínimo siendo peón de construcción, ya el tenía muchas preocupaciones y anciedades pensando en su nueva familia, cuando mi papá supo de la situación por una vecina, se la llevo a vivir aparte y fue parte de un alivio. Mama lucho a la par de mi padre para darnos lo necesario a mí y mis tres hermanos , limpió casas, cuido niños, vendía pan, prestiños, empanadas, tacos, churros, todo lo hizo para ser solidaria con una familia que había que alimentar. Trabajo duro muy duro, Padecía asma, soplo en el corazón, y fiebre reumática, siempre fue muy alegre y solidaria, y se aguantaba el dolor de su cuerpo callada para no preocuparnos. Cuando yo trabajaba en un taller de zapatería, me hacía cargo de la libreta de fiado en la pulpería del barrio, cada semana iba a abonar pero la cuenta no bajaba, pregunte a Carlos el dueño, porque está cuenta no baja? siempre abono y abono. El me llevo atrás a la pulpe y me dijo diay Daniel su mamá le presta la libreta a unas señoras para que compren, Quienes eran esas señoras ? Eran familias nicaragüenses que se vinieron huyendo de la guerra del vecino país del norte, mujeres con hijos, sin trabajo y más pobres que nosotros, nunca más reclamé pague todas las semanas respetando lo que mi mamá hacia. Una vez llegó una postal desde Canadá de una familia que ella había ayudado, dándole las gracias porque cuando no tenían ni pan para los chiquitos llegó mi mamá sin conocerlos con alimentos para ellos y los niños Aunque éramos pobres, mi mamá tenía un espíritu de solidaridad que no comprendia por mi corta edad, en 4 ocasiones fue a un asentamiento o precario donde una familia que conocía y se traía un chiquito en más pequeño que había, o sea el último que había nacido, lo llevaba a la Unidad Sanitaria, lo hacía pasar por suyo y pedia medicamentos vitaminas y desparasitantes para el nene. Lo cuidaba cómo propio, se lo llevaba todas las semanas a la mamá para que está lo viera y el niño estuviera acostumbrado a la mamá biológica, mi mama les hacía ropita a esos niños con mucho amor, en una vieja singer que todavía conservo, al cabo de uno o dos años le entregaba el bebé a la mamá ya gordito y sano, Mi mamá estaba muy mal de salud ocupaba una operación de corazón, Longino Soto la atendió y le suplico que se operará con urgencia pero ella no quiso porque estábamos muy pequeños y le daba miedo morir en la operación y dejarnos solos, su corazón adolorido y agotado, no aguanto más y dejó de latir cuando ella tenía 48 años. De mi mamá aprendí mucho, a ser alegre a pesar de la adversidad, a respetar a todos y todas, a ser solidario, me enseñó a cosinar, lavar, y cuidarme a mí mismo. La extraño mucho no la disfrute lo suficiente, quedaron muchas pláticas por hacer, muchos besos por darle, y abrazos que guardo para ella.Esto es un pequeño homenaje a una mujer valiente, honesta, alegre, que daba amor sin pedir nada a cambio.
La extraño de sobremanera y la amo como a nadie.
A mí madre Alicia

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