CR. ¡Adiós UCR! Allen Cordero Ulate

  • Adiós Escuela de Sociología, adiós UCR!!-
    Hoy es mi último día de trabajo como director de la Escuela de Sociología, también mi último día de trabajo en la UCR. Mañana, espero, seré persona pensionada.
    La UCR, constituye una parte importantísima de mi vida: primero como estudiante, incluyendo el haber sido estudiante de posgrado. Y, lugar de trabajo en la Escuela de Sociología. Durante los últimos cuatro años tuve a mi cargo la dirección de la Escuela. Hoy me despido de la Escuela de Sociología y de la UCR.
    Quizás algún día haré un recuento reflexivo de mis memorias en la UCR, hoy no lo quiero hacer. Quiero enfatizar en el agradecimiento y en las partes lindas de la experiencia.
    La Universidad es en parte clases, reglamentos, atestados y formalidad. En otra parte muy importante, la Universidad es, y por eso es Universidad, interacción, vida social. En mi experiencia esa parte de la interacción y el aprendizaje en el marco de la vida social libre fuera de las aulas, pero generada desde ese contexto; ha sido fundamental.
    De mi vida estudiantil recuerdo como si fuera ayer mismo mi militancia en el Frente Estudiantil del Pueblo, por ejemplo, cuando escribimos en una inmensa manta que colgamos desde la parte de arriba del edificio de Estudios Generales la frase del Che: “que la universidad se vista de pueblo”, que se vista de obrero, de campesino, y ahí seguía un fragmento largo de una proclama guevarista. Igualmente, casi tengo pegadas al cuerpo las sensaciones de cuando permanecimos un mes acampando frente a la Casa Presidencial, en ese tiempo ubicada donde ahora está el TSE, luchando por el presupuesto universitario; fue lo que llamamos el piquete permanente.
    Memorables los tiempos en que fundamos el PRT, en buena parte con compañeros(as) que nos conocimos en la vida política universitaria. A partir de ahí me separé buen tiempo de la U, pues entendimos que la revolución no se hace en la U sino saliendo de la U, militando en barrios populares y en las fábricas; eso me llevó incluso hasta Nicaragua y Panamá. Esto es otro capítulo del que tal vez algún día hablaré.
    Cuando los tiempos intensos de la revolución centroamericana pasaron, volví a la U, pude terminar Sociología y más adelante y en una larga carrera saqué mi doctorado en Filosofía. Este doctorado lo obtuve más por placer que por carrera académica: Hegel, Kant y Sartre fueron de mis clásicos preferidos. El estudio de diferentes estéticas fueron de las cosas más maravillosas que pude disfrutar en las aulas del edificio de letras, aunque finalmente hice una tesis sobre Kuhn y la Sociología latinoamericana, que por supuesto también disfruté profundamente.
    En Sociología di clases sobre movimientos sociales, metodologías y técnicas de la investigación, estructura económica y social de Centroamérica. También por la UCR pude impartir clases en La Sorbona; París 3. De las cosas que más aprecio de mi paso como docente en Sociología fue que siempre pude hacer investigación. Durante los últimos años también participé en proyectos de acción social. A medida que pasaban los años volví tendencialmente a mis ideas básicas iniciales, o sea, que la teoría es grande pero es muy incompleta, incluso obtusa, cuando no se funda en el conocimiento de lo empírico y se traduce en prácticas. La teoría es grande cuando es consciente de sus traducciones prácticas. Es más, una teoría que se desconecta de correlatos prácticos se vuelve escolástica. Cada vez me he vuelto más antiescolástico; casi a un nivel visceral. Volví a mis ideas iniciales; que con ilusión pinté en Estudios Generales: que la universidad se vista de pueblo.
    La tarea de que la Universidad se vista de pueblo no la pude lograr, obviamente a un nivel individual no me siento responsable por no haberlo logrado. No lo logró mi generación, ni tampoco lo han logrado nuevas generaciones. Eso sí, fue una tarea que alcanzamos parcialmente y yo mismo, en parte, me considero beneficiario de ese logro. Hoy en día, la idea de que la universidad se vista de pueblo puede ser un proyecto que va en retroceso. Unos se olvidaron de esa aspiración, mientras que otras personas más “realistas” lo verán como iluso, o incluso, otras personas desde la perspectiva elitista lo verán como improcedente. Pero mejor no sigo con esto porque ya me estoy amargando.
    Me voy contento porque he hecho en la UCR lo que me gusta siguiendo unas ideas platónicas o weberianas. No voy a ser hipócrita para decir que nada me duele. Por supuesto que los grandes recuerdos realizados duelen, aunque hayan sido vividos con pasión. Quizás por haber sido vividos con pasión más duelen. ¡Abrazos UCR! ¡Abrazos mis compañeras y compañeros de toda una vida!

Comentarios

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s