CR. Suceso. Sergio Erick Ardón Ramírez

El confinamiento, el desayuno tardío, una taza de café de Tarrazú , una tortilla tostada con queso turrialba fundido, y una buena interlocutora, en este marco de mañana esplendorosa, como suelen ser las mañanas de estos días pre-navideños, nos permitió hacer memoria.
El tema se derivó de lo acontecido en Argentina, donde las mujeres ganaran un derecho largamente buscado, ser dueñas de su propio cuerpo.
Al venirnos a lo nuestro , a nuestras dificultades, trayendo a cuento lo cuesta arriba que es abrir espacios por donde se cuele el saber y los avances se den, en un medio que aún arrastra los pies, limitado el andar por las cadenas centenarias del añejo conservadurismo, caímos en el anecdotario, al que se sabe que somos muy dados.
Cuando la vida ha sido larga y movida, siempre hay cosas que contar.
Por hoy el protagonista del cuento no voy a ser yo. Algún respiro hay que dar, no vaya a pensarse que yo crea que solo yo existo.
Es cierto, que para no especular y buscar ser lo objetivo que dentro de lo inevitablemente subjetivo se puede ser, cuento lo que mejor conozco, y eso es lo que me ha pasado a mi. No por un tonto egocentrismo ni por pura vanidad, sino más bien para poder dar fe y no perderme en interpretar.
Voy al grano.
Se debate en la Asamblea Legislativa una moción de condena a la naciente Revolución Cubana. Eran los últimos meses del año 61.
El cerco se cerraba, De Cuba ya no se entraba ni se salía. Se preparaban condiciones para reforzar la arremetida. Aquella aventura de rebeldía no podía permitirse, había que hacerla naufragar.
En la Asamblea Legislativa, entonces estrictamente bipartidista, la moción de condena tenía apoyo abrumadoramente mayoritario.
De los 57 diputados solo 2 eran los “despistados”.
Marcial Aguiluz y Enrique Obregón, habiendo sido electos en las listas de Liberación, habían roto las amarras atreviéndose a decir NO.
A punto de votarse la moción, que condenaba a la Cuba rebelde, un numeroso grupo de señoras muy aseñoradas que ocupaban la totalidad de la barra, se les conocía por” Las Damas de Negro”, con doña Berta de Gerli a la cabeza y para darle un marco aún más espectral al desatino, entonó a viva voz el himno nacional.
Como impulsados por patrióticos resortes, todos los diputados , incluso Marcial Aguiluz se pusieron de pie, e hicieron coro. Está escrito en los protocolos y en los usos, el himno patrio se escucha y se canta de pie.
Pero la figura pequeña y enclenque de Enrique Obregón no se inmutó, siguió sentado en su silla, con mirada retadora, se adivinaba si, que la sangre le hervía, las manos le temblaban lo mismo que el bigotillo. El diputado insumiso había resuelto que permaneciendo sentado, era el único de los 57 que se mantenía en pie.
El escándalo fue mayúsculo. La prensa crucificó al infractor, Las Damas de Negro pedían su cabeza de rodillas y entre rezos. Las ya consabidas invitaciones a dejar el país a irse a refundir a Cuba , o más lejos, a Moscú, a disfrutar de los rublos que habría recibido.
Obregón, que siempre tuvo buena pluma, y que entonces, se sentía como uno más, al lado de Bolívar y Martí, explico su actitud con una corta nota que tituló: “SENTADO PERO DE PIE SEÑORAS”. Que justificaba su actitud y le daba contenido. Los símbolos de la Patria no pueden servir para justificar la agresión imperial a un pueblo hermano.
Eso fue lo que a mi me ganó , y lo que me hizo su consciente admirador.
Es la imagen que de él quiero seguir teniendo. A las personas muchas veces las hacen las circunstancias. No a todas se les puede exigir coherencia eterna. Hay quienes si , y hay quienes no.
Todo esto para concluir, cuando ya la taza de café estaba vacía, que la marcha hacía adelante nunca ha sido fácil, ni ha sido bien entendida.

Comentarios

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s