CR. Las cogidas (de café). Sergio Erick Ardón Ramírez

Quién quiera que pase por las zonas cafetaleras va a toparse, a lo largo de los caminos y carreteras, con grupos de gentes morenas de todas las edades. Familias enteras de nicaragüenses recogiendo las cosechas de café. En la zona de Los Santos y San Vito de Java, en cambio, los grupos familiares dedicados a la “cogida”, son indígenas venidos de Panamá. Las mujeres con sus batas largas y coloridas.
Ese trabajo, hace unos años era cosa de costarricenses. Las cosechas de café eran el momento esperado por los más pobres para hacerse de algunos cincos y tener algún alivio para las navidades y el año nuevo.
En rústicos canastos hechos de bejuco de montaña, tejidos por manos artesanales, colgados de las cintura, las gentes se desplazaban a los cafetales, también familias enteras.
En las tardes se “medía”, las carretas y camiones se iban llenando del rojo fruto. Las cajuelas se llenaban copetonas por los mandadores, ante el reclamo de los cogedores y cogedoras, que en cada medida perdían un cuartillo.
Se les entregaba boletas selladas y los sábados las boletas se cambiaban por dinero.
En las fincas grandes y haciendas cafetaleras, a los cogedores se les transportaba en camiones y carretas tiradas por tractores.
Los cafetales ganaban vida, se convertían en un hervidero de gentes, y se oían cantos y gritos.
Tuve mi experiencia cogiendo café. Pero en condiciones de privilegio.
Ese cafetal en Montecillos donde llenaba canastos era de mi tata.
Llegaba apenas el sol salía, de mangas largas , pañuelo al cuello, y botas altas y gorra calada. La indumentaria propia para evitar gusanos de fuego y culebras. Lilo Madrigal, hijo de mi tía Eduviges, era el mandador de la Guaira. El era el encargado de asignar las “calles” , como se llaman las hileras de matas. Y a mi me daban las mejores. Las de matas más cargadas de fruto. De manera que mi rendimiento era bueno. Llegue a coger seis cajuelas en tres horas. Había cogedores, fueran hombres o mujeres, que eran verdaderas máquinas, y en la jornada llegaban hasta las veinte cajuelas.
A eso de las diez de la mañana se paraba para almorzar. La gente se tendía a la sombra de los árboles a comer lo que hubieran traído de casa. Y se conversaba y también se coqueteaba.
No era raro ver a parejas salir de entre los arbustos sonrosados y jadeantes.

Al momento de la medida todos nos reuníamos alrededor de la gran carreta atentos a los manejos de Lilo. Dado, como era sabido, a medir las cajuelas copetonas. Algo que no hacía ni con las cogedoras bonitas ni conmigo.
Para mi esos días de la “cogida” eran de mucha enseñanza, no solo porque se trabajaba, coger café no es trabajo suave, sino porque me acercaba a la realidad de la gente pobre. Aunque mi situación fuera de privilegio, se tenían ojos para ver, oídos para oír, y alguna sensibilidad.
Un grato momento después del día entre matas frondosas de café arábigo era la entrega al beneficio. La Trinidad había pasado a ser de los Orlich, y ahí llegábamos con el Hanomag y su inmensa carreta, repleta de granos rojos y dulces. Se iba vaciando el contenido con palas de madera sobre las cajas también de madera, que medían en fanegas y en anegas lo que en el día se hubiera cosechado.
En la casa, esa disposición a participar de las cogidas, sin tener ni necesidad ni obligación, me permitía ganar unos pesos, alguna autosatisfacción y también algún respeto.
El café ha dejado de ser el motor de la economía nacional. Los cafetales también han cambiado mucho.
Ya no son bosques de sombras apropiadas para que el café arábigo prospere. Ahora las variedades son otras. Caturra y catuaí , brasileñas y algunas criollas.

Ahora sabemos que la cosecha es recogida por gentes venidas de fuera y también sabemos que se les sobre- explota. No que antes no se hiciera. Solo que al no tener la gente que desarraigarse, las condiciones eran más llevaderas.

Comentarios

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s