CR. Fue una tregua inevitable. Juan Félix Castro Soto

No se puede interpretar el veto como un cumplimiento del deber o una expresión de conciencia ambiental, esa forma de actuar no suscribe la sensibilidad de Carlos Alvarado, mucho menos constituye una decisión consecuente con los objetivos del modelo de desarrollo que se impulsa. Simplemente la cuerda que lo sostiene está tan tensa que tuvo que hacerlo para evitar que reventara.El costo de la ingenuidad, o del levantamiento de falsas expectativas, puede conducir a descuidos letales en materia ambiental. El extraccionismo y la sobre-explotación de los recursos naturales es condición inherente al modelo económico al cual es leal el señor presidente y la misma Asamblea Legislativa. Verán, que la decisión tomada, al señor presidente le traerá consecuencias, mismas que terminará por endosar a la ciudadanía.Hasta los camarones lo saben, se trata de un momento de alivio, una prolongación efímera de la vida, un instante concedido antes de la nueva sentencia de muerte que se avecina.

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