CR. Cultura o muerte. Dionisio Cabal Antillón

24 de octubre de 2020.

En relación con el reciente (y reiterado) recorte a los presupuestos de Cultura, me gana, junto con la indignación, la convicción de que Costarrica rueda cuesta abajo.

Sabemos que ello no comenzó hace cuatro o cinco días.

En el ámbito político, lo que los embrutecidos diputados han perpetrado hace unos días, es cosecha del pragmatismo neoliberal que se comenzó a sembrar a partir de 1986, con abono del malinchismo y la frivolidad que la radio y la televisión vienen introyectando desde finales de la década de los sesenta.
También es resultado de lo que las entidades oficiales de cultura, han propiciado merced a la burocratización y los sesgos tecnocráticos que prescinden de los criterios filosóficos.

Está claros: barbarie liberal y humanismo no congenian.

Inmensa es la mayoría de fulanos y fulanas, que, ostentando diversos cargos y responsabilidades en el conjunto de lo gubernamental y de lo privado, son, en gran medida, corresponsables del actual descalabro; neocolonizados e ideologizados en aras de la pseudocultura del consumismo. Convertidos en vergonzantes feligreses del Mercado y del Becerro de oro. No sólo incapaces de diferenciar lo genuino de lo espurio, lo trascendente de lo trivial, lo profundo de lo superficial, lo sensible de lo sensorial, sino, lo que es peor, indiferentes a ello.

No debería sorprendernos lo que acaba de ocurrir. En la óptica del pragmatismo neoliberal, la cultura, entendida como expresión de las artes, es prescindible. “Cultura es gasto”

Pero hay una posibilidad de frenar este desatino, luchando, sin pausa, en todos los espacios. La agenda es:

Darle un vuelco radical al país, con gobernantes humanistas, que pongan a las personas, a los CIUDADANOS en el centro de todas las acciones.

Independizar la Política de los intereses de la economía mercantilista, privilegiando lo social.

Mirar “hacia dentro” para encontrar en nuestra propia Historia las fortalezas paradigmáticas de los costarricenses.

Retomar la senda del ideario social, gestado por hombres y mujeres de distinto signo pero con idéntica convicción patriótica.

Toda obra, praxis y conducción de lo común, lo plural, lo colectivo y democrático, debe imbuirse de ética y estética: lo digno, lo justo y lo bello.

Gobernar sin Poesía, sin Arte, conduce a la enajenación, a la muerte espiritual de lo gobernado, a la pérdida del sentido y el valor de la Vida, pues la Cultura es el modo de estar del animal humano en el Cosmos.

Hoy, en esta hora horrible, confrontados barbarie y humanismo, cuando en Costarrica, a nivel oficial, se empieza a ponderar “la industrialización de la cultura”, nos llega la voz, vertical e ilustrada de Emilia Prieto:

“Nosotros evocamos a Jesús quien, con la más pura y mística Ira Santa, descargó, sobre los profanadores mercachifles, EL LÁTIGO REIVINDICADOR DE LAS CULTURAS”. No se diga más.

Un comentario Agrega el tuyo

Comentarios

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s