CR. Esquizoanálisis. Juan Félix Castro Soto

No va a resultar tan eficiente apelar a la vía racional, ningún sector, gremio, partido político o figura artística, política, intelectual o religiosa, cuenta con la autoridad ni la confianza para ser escuchada. El YO social se disoció.

El país está sumido en el fanatismo político de los partidos, en el fanatismo religioso de las iglesias, en el fanatismo económico de la lógica empresarial y en el fanatismo del saber de l@s intelectuales y de las redes sociales.

Lo conocido como “normalidad” es esquizofrenia, la locura despojó a la realidad de su facultad para construir sentido común. El neoliberalismo clausuró las puertas del pasado y del futuro, habitamos un presentismo absoluto que avanza sin rumbo y carente de tiempo y de lugar. Sin pasado y sin futuro no hay referentes de identidad, en consecuencia tampoco para la constitución del Yo.

A diferencia de “la lucha contra el combo”, o contra el TLC, ya no existen objetivos compartidos, tampoco hay cohesión en el movimiento. Pero quienes juzgan, critican o se oponen, carecen de autoridad moral, sin importar el lugar desde donde levantan la voz. Si no han sido descalificad@s por sus propios méritos, el gremio o la institución que representan ha sido manchada en algún momento con el lodo del escarnio público.

La ciudadanía sufre del síntoma de la horfandad, el abandono estatal impide una interacción creadora entre ciudadanía y aparato institucional. Se ha diluido la posibilidad de una identificación de apego y sentido pertenencia de cara a la institucionalidad precipitando la instauración de un Yo social atrofiado. De modo que la patria es ajena y convertida en abstracción que no alcanza lo concreto y lo cotidiano.

Las trampas del estado, o de otros gremios y sectores, para convocar a un “diálogo” impuesto, endosar culpa y dividir a los movimientos condujeron hacía una ruptura del sentido común. Quienes se manifiestan escuchan la sinrazón, quienes critican y se oponen, despojad@s de todo atisbo de autoridad igualmente se confunden en los requerimientos de su ego.

Pero no, no está pasando nada, se trata solamente del curso normal de esta “normalidad”.

Comentarios

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s