CR. Viajo hacia adentro, hacia la semilla de mi corazón para resistir. Guadalupe Urbina

Los procesos de sanación son como el vaivén del mar; van y vienen, suben y bajan, revientan, recogen, riegan, esparcen. En medio de toda la realidad virtual que cada vez es más el reflejo de nuestra locura como especie y como colectivo en una sociedad enferma, no cabe duda que sanar y cuidarse es un desafío de retos inimaginables. Es tanta la distracción , es tanto el dolor, es tanta la muerte que cada día al levantarme pongo la intención en la capacidad de mi cuerpo, mi mente y mi espíritu de mantenerse mínimamente consciente de quien soy y que estoy haciendo.

Entonces me doy cuenta de que este cuerpo no es suficiente para tanta información, para tanta charla, para tanta corrupción y descomposición social en un sistema patriarcal que tiene como fin descomponer y depredar.
¡NO QUIERO MÁS DE LO MISMO!!!!
Me resisto y sigo apostando por las memorias del fuego, por el tiempo de los abrazos. Me resisto y quiero menos chunches y más cariño, menos rollo intelectual y más compromiso cuerpo a cuerpo, moneda a moneda, la economía del regalo y la generosidad. Solamente así me siento que puedo sanar un poco cada día.

EN RÍO REVUELTO GANANCIA DE PESCADORES y vaya clase de pescadores, esos que adoran la pesca de arrastre y la minería a cielo abierto, pescadores que ocultan información de empresas evasoras y elusoras de la hacienda nacional. ¡Perdón! La misma agua con la misma cuchara.

Viajo hacia adentro, hacia la semilla de mi corazón para resistir, no es fácil cuando una siempre ha creído que para tener trabajo hay que estar presente en las redes, en los corrillos intelectuales y políticos. No es fácil cuando una sabe que desde allí validan tu trabajo y por eso te dan trabajitos. Me imagino que mas díficil es para quienes quieren trabajotes y deben sangrar por esa herida. No es fácil acostumbrarse al cuchillo de la nueva propuesta de sistema que nos ofrecen las corporaciones. Corporativizada vitualmente, el filtro, la criba, el colador lo tienen ellos.

Viajo hacia adentro, hacia la semilla de mi corazón para resistir, para sembrar, para comprometerme al menos con la flor, al menos con las manos que besan la tierra y la tierra que me besa. A menos eso. Al más eso.

“La tarde se me está cayendo despacio
Y yo guardo silencio
Para escuchar cualquier sonido humano
Una voz un beso, un beso
El frío se apodera de la imaginación
Y yo ejercito sueños, fantasías
Para no congelarme la costumbre de existir, de existir
Sobre la mesa hay un vaso, una agenda vieja, una botella,
Un papel de caramelo, y una piedra, y un billete viejo del tren,
Cosas pequeñas, que me recuerdan que estoy aquí,
Y que sigo siendo la misma y que mi patria está allá.
Que sigo siendo la misma y que yo no
Tengo mas alternativa en la vida que cantar.”
Fragmento de canción La Tarde de Guadalupe Urbina.
La Tarde · Guadalupe Urbina Y Los Callejeros De Todos Modos ℗ 1994


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