CR-Siquiares. Lluvia torrencial. Sergio Erick Ardón Ramírez

Recuerdan el cuento del DILUVIO UNIVERSAL, aquel que tuvo por héroe a Noé y su barca cargada de parejas de animales.
La que terminó haciendo tierra en el monte Ararat, en lo que hoy es Turquía.
Pues bien, las aguas caídas en esa ocasión, y que inundaron la Tierra, son nada comparadas con las que esta tarde han caído en los llanos de Siquiares.
Dichosamente nosotros no estamos a la orilla de ningún río y la topografía del terreno ayuda a que las aguas discurran.
El cielo estaba tan encapotado que a las tres de la tarde parecía que ya era de noche, y después, entre estruendos y rayería se soltaron los cielos en agua.
Solo espero que las tantas gentes que viven en condiciones precarias en las márgenes de las quebradas hayan tenido suerte, y que el virus que nos tiene confinados y entre alarmas no sepa nadar.

Comentarios

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s