CR-BELÉN. ¡Alivio! Danilo Pérez Zumbado

La reciente noticia del Periódico Digital El País (y otros medios informativos), que las formulaciones de anticuerpos equinos, preparadas por el Instituto Clodomiro Picado de la Universidad de Costa Rica, “son capaces de inhibir la infectividad del coronavirus SARS-CoV-2 que produce la enfermedad del COVID 19”, nos llena de orgullo y alivio en una situación realmente crítica para el país (y el mundo entero). De orgullo, porque pone en evidencia que la institucionalidad pública, en particular la institucionalidad universitaria pública, surgida en condiciones históricas conflictivas pero, no en vano, desarrollada y decantada por las mentes y conciencias lúcidas de nuestra nación, a lo largo de muchas décadas, es una inversión estratégica cuyos réditos positivos, ética y socialmente hablando, hoy está respondiendo con creces ante la urgencia que nos apremia. Orgullosas, deben estar todas las generaciones formadas en “nuestra alma mater” y el resto de universidades públicas, porque aquella sensibilidad científica, humanística y ambiental que nos acogió desde “el pretil de Estudios Generales” hoy sobresale como un logro irrenunciable de la formación ciudadana.

Por supuesto que en las universidades (como en otras instituciones públicas), existen (y han existido) unos pocos oportunistas que asumen su lugar y función universitaria como parte del engranaje para acceder a posiciones de poder y beneficio personal que, por cierto, son extensión de las viejas costumbres politiqueras de partidos viciados de corrupción; sin embargo, la mayoría de sus estudiantes, administrativos, académicos y autoridades es, por el contrario, en su responsabilidad, profesionalidad y servicio social, manifestación de alta calidad humana y académica. Por eso, los que pasamos por las aulas y entornos formativos de la UCR, UNA, UNED, ITCR, nos sentimos honrados con el compromiso asumido por el Instituto Clodomiro Picado y demás instancias que hoy dan la cara a pesar de la larga y mezquina campaña desatada contra la institucionalidad, en este caso, académica universitaria, por quienes, ven en la coyuntura, el momento del asalto para convertirla en una mera expresión del frío mercantilismo.

Alivio, porque su éxito significaría disminuir significativamente la presión a las instituciones hospitalarias que, tan heroica y desprendidamente están enfrentando tal desafío; alivio para las víctimas del contagio a quienes se les abre un camino de esperanza. Por eso, hacemos votos, cualquiera sea nuestra fe, divina o simplemente humana, para que el proceso que apunta tan prometedoramente, culmine favorablemente ante circunstancias tan duras y riesgosas para nuestra nación.

Comentarios

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s