CR-VENEZUELA. El “presidente encargado”. Roberto Calderón Barrantes

Yo diría, locos, serviles, arrastrados u oportunistas a sueldo. Con independencia de la simpatía o de la aversión que se tenga del gobierno venezolano, lo evidente está en el hecho que, una figura como Guaidó, impuesta por Donald Trump como un instrumento más de agresión y de irrespeto al derecho internacional, no rima con el principio de soberanía de los pueblos y de no intervención en los asuntos internos de cada nación.

Que los venezolanos quieran tener un Guaidó, es su derecho, porque algunos le apoyan adentro; que otros respalden al gobierno venezolano, pues, también, están en su derecho, ya que, como venezolanos pueden y deben organizarse como mejor les parezca.

El pecado está en acudir a las fuerzas externas para legitimar a un “presidente encargado”, para efectuar sabotajes internos, para atentar contra los gobernantes, para propiciar el bloqueo económico y el congelamiento de las cuentas del país en el extranjero. Pecados demasiado mortales como para dejarlos pasar por alto, y lamentablemente, Guaidó es la figura que está detrás de eso.

Comentarios

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s