COSTA RICA- IN DEPENDENCIA. Discurso censurado por asesor supervisor circuito 03 de Tilarán el 15 de set 2019 en parque de Tilarán de Guanacaste. Adic. Alvarado Castro

el

Muy buenos días señoras y señores invitados especiales.
Buenos días señores directores de centros educativos, docentes y funcionarios administrativos, padres de familia, vecinos y estudiantes que honran con su presencia este solemne acto cívico de celebración de los 198 años de la obtención de la independencia política de Centroamérica y Costa Rica del imperio colonial español.

En el documento Unidad Didáctica del Ministerio de Educación Pública para la celebración de este notable acontecimiento de la historia Patria se lee:

“A escasos dos años del festejo del Bicentenario de la conmemoración de la Independencia de Costa Rica, cada vez cobra especial interés y expectativa por parte de las instituciones del Estado, organizaciones no gubernamentales, privadas, asociaciones y organismos de la comunidad en general, sobre este hecho histórico que marca el ser costarricense para las presentes y las futuras generaciones.
Según lo determina nuestra Constitución Política, en su artículo 1. “Costa Rica es una República democrática, libre, independiente, multiétnica y pluricultural”, lo cual implica la vivencia de valores que dan forma a las aspiraciones de observancia de un régimen político de convivencia pacífica, en medio de una sociedad con diversidad cultural.
En esos lejanos días de setiembre de 1821, la noticia de que el imperio español como realidad política llegaba a su ocaso, recorrió este paisaje ístmico rico y diverso como todos los pueblos que conforman su geografía. Cruzó cual si fuera llama por valles, llanuras, bosques y caudalosos ríos, siendo testigos el sol abrazador o las lluvias torrenciales, las noches de luna llena; teniendo como faros a los colosos volcánicos que alumbraron como guardianes la buena nueva.
Costa Rica por ser la provincia en el punto más alejado del centro político y administrativo de la Capitanía General de Guatemala, como era de esperarse, vivió momentos de incertidumbre al conocerse el contenido del documento con la declaración de independencia”

Dicha incertidumbre como sabemos, muy pronto se disipó cuando las autoridades del gobierno en ese trance de colonialismo a la independencia, entre disensos y consensos, como la Guerra de Ochomogo de 1823, la Guerra de la Liga de 1835, o la efímera vida de la República Federal Centroamericana que a partir de 1848, nace la República de Costa Rica que ondea desde aquel lejano siglo XIX, el magno símbolo Patrio: nuestra bandera nacional tricolor, azul, blanco y rojo, misma a la que hoy, hemos cantado su hermoso himno y le hemos jurado honor y lealtad.

Para la celebración de estos 198 años de vida independiente, las autoridades del Ministerio de Educación Pública han establecido como lema la frase: “Independencia: Día a día construyendo mi país”.
Por ello, en el mismo documento citado líneas atrás, se señala:

“Construir la Patria, es el llamado a estar vigilantes de la transparencia y rendición de cuentas de todas las personas que ejercen en nuestra representación un puesto público, es hacer una búsqueda consciente de una convivencia sustentada en el respeto por las prácticas democráticas y en armonía con la naturaleza. Tareas prioritarias que marcan el desarrollo de nuestro presente y futuro. Construir la Patria es ser conscientes diariamente de que se debe buscar la aspiración a una convivencia sustentada en las formas democráticas de acceso a la riqueza y al mejoramiento de la calidad de vida y del bien común en armonía con la naturaleza. Estas son las tareas prioritarias que marcan el desarrollo de hoy y el futuro”.

Desde esa perspectiva, teniendo claro que el país se construye día a día, me permito decir con franqueza y con la autoridad que me dan treinta años del ejercicio de la docencia, lo siguiente:
Si bien es cierto, la historia de un país la hacemos todos, durante décadas y siglos, las clases dominantes se han empeñado en hacernos creer que los héroes y constructores de la historia han sido especialmente los gobernantes, los generales o los políticos de renombre; durante siglos se ha invisibilizado el aporte del campesino labriego y sencillo, de las amas de casa (verdaderas heroínas de la más importante institución social: la familia), así, a lo largo de nuestra historia, miles de hombres y mujeres, olvidadas por la historia oficial han sido borradas de la memoria histórica o a lo mucho, se les reconoce como masa anónima.
Hoy, a tan solo dos años de celebrar el bicentenario de la independencia Patria, honremos la memoria de las miles de mujeres y hombres, adultos mayores, jóvenes y niños que desde su cotidianidad, unos en el campo, otras en el hogar, en la oficina, en las fábricas, estudiando, en las plantaciones agrícolas, en la fincas ganaderas, pescando en la costa, los que trabajan en todas las áreas del comercio lícito, los líderes religiosos, los dirigentes comunales, los deportistas, los transportistas, el pulpero, todos ellos y miles más que aquí no hay espacio para citarlos, han hecho de aquella provincia pobre y sencilla que sufrió la conquista y el colonialismo, una nación de alto desarrollo humano y social, que nos distingue en el mundo y nos compromete agradecidos, a celebrar con orgullo nacional pero con respeto por los demás pueblos del mundo, nuestra bella Costa Rica.

Aprovechando que este solemne acto, así como las demás actividades conmemorativas las organizamos y celebramos especialmente educadores y estudiantes, junto a los padres de familia, deseo honrar en esta fecha especial, al magisterio nacional y a la inconmensurable labor y aporte de los miles de maestros y maestras que desde nuestros primeros años de vida independiente, fraguaron la paz social y la democracia que nos caracteriza en el mundo.

No obstante, cuando miramos el paisaje social y humano en que se desenvuelven las nuevas generaciones, frente a esa trepidante ola de violencia, criminalidad, narcotráfico, lavado de dinero, consumo de drogas que está envenenando de manera alarmante a nuestra niñez y juventud, frente a esa creciente inseguridad ciudadana, que hace que el ciudadano honesto se encierre entre rejas en sus casas, mientras a los delincuentes el sistema de justicia los trata con la más irresponsable alcahuetería, en un país donde reina la impunidad y el político corrupto que roba millones nunca va a la cárcel, cárceles hacinadas de delincuentes pobres pero sin delincuentes ricos, donde se le cobran más y nuevos impuestos a la gente trabajadora que la pulsea para sobrevivir, pero a las grandes empresas nacionales y transnacionales cuyos dueños son los multimillonarios y grandes exportadores e importadores se les exonera del pago de impuestos y a las empresas que descaradamente evaden impuestos o declaran cero ganancias durante años para no pagarlos, además se les concede mediante la más regresiva ley como lo es la de la reciente reforma fiscal, amnistías tributarias, frente a ese panorama, quienes ya sobrepasamos los cuarenta o cincuenta años de edad, no podemos más que sentir tristeza e indignación, porque nuestros jóvenes y niños no merecen ni esa Costa Rica, ni ese perverso ejemplo de convivencia social.

Pero estimados niños y jóvenes, déjenme decirles que esto, esta Costa Rica tan desigual y gobernada por políticos que cada vez defraudan más al pueblo y gobiernan para los grupos de poder y se olvidan del pueblo, no siempre fue así.
Dichosamente no todo está perdido, en nuestra actual Costa Rica, todavía es posible que la mayoría de niños y jóvenes puedan estudiar en centros de educación públicos, muchos con subsidios o becas para alimentarse, para el transporte o para ayudarse aunque sea un poco con sus gastos para la educación.
Con todas sus carencias y recortes presupuestarios que hacen que los pacientes hagan fila para la atención médica, la Caja Costarricense del Seguro Social sigue siendo la más importante institución de la seguridad social costarricense patrocinada por el Estado.
Esto es así porque muchos beneficios por medio de servicios sociales, principalmente los de salud, educación, agua potable, las telecomunicaciones del ICE, el INDER, el IMAS, el INVU, el BANHVI y los que se obtienen de las municipalidades con tarifas de interés público, son el resultado de una Costa Rica construida desde la década de 1940, cuando en aquellos años, nuestros abuelos si pudieron hacer valer y respetar a esa Costa Rica multiétnica (y yo agregaría, socialmente diversa) de la que habla el artículo 1° de nuestra Constitución Política.
Fue con aquel insigne gobierno del Dr Rafael Ángel Calderón Guardia cuando entre 1940 a 1944, el Estado pudo emanar leyes y políticas públicas verdaderamente impregnadas de justicia social. Políticas nacidas de personas y partidos políticos tan diferentes como el de la oligarquía cafetalera, el Comunista de Manuel Mora y la Iglesia Católica en la persona del Arzobispo Víctor Manuel Sanabria, esa década fue por demás ejemplarizante en el sentido que se demostró que si es posible llegar a acuerdos y consensos, que es posible la concertación social cuando no se basa en el discurso demagógico del político manipulador, sino que se basa en la verdadera búsqueda del respeto y del bienestar colectivo.
Fue así, que mediante la conformación de un Estado de Responsabilidad Social, benefactor e interventor, consolidado en los años de los gobiernos auténticamente socialdemócratas y socialcristianos de los años cincuenta, sesenta y setentas, que aquel pequeño y pobre país de Centroamérica, llamado Costa Rica, aboliendo el ejército sustentado en los pilares de la educación, la salud pública y un Estado respetuoso y garante de los derechos humanos, con políticas públicas de inclusividad y universalidad, promotor de la cultura, demostró al mundo que aunque pobres, los costarricenses podíamos vivir en solidaridad, con altos niveles de justicia y equidad social.
Esa Costa Rica, inclusiva y solidaria que le dio derechos y beneficios a los grupos sociales, que aunque eran la mayoría de la población eran asimismo, sistemáticamente excluidos, le demostró a América Latina y al mundo que el más importante desarrollo no es ni el industrial, ni el militar; el más importante desarrollo es el humano, porque es a partir de ese desarrollo que descubrimos y vivimos la verdadera felicidad. Un desarrollo que no se basa en el tener, sino en el ser, en el dar y compartir salud, cultura y bienestar en el sentido más integral; es por eso que el célebre Pepe Figueres dijo alguna vez: “Para qué tener tractores si no tenemos violines”.
El resto de la historia ya es conocida por muchos, a partir de los años ochenta, los políticos de los últimos diez gobiernos de tres partidos políticos que han gobernado en los últimos 37 años, tiraron al balde de la basura las políticas socialcristianas y socialdemócratas, y han aceptado mansamente, con obediencia cómplice, la imposición de nefastas políticas neoliberales impuestas por los organismos financieros internacionales, que bajo la estrategia de la apertura comercial y de la reforma del Estado, han promovido el más irresponsable consumismo que amenaza no solo la economía familiar y personal, donde no hay sueldo que alcance, y lo más grave, ese desmedido consumismo ha convertido al planeta en un enorme basurero que amenaza la extinción de los recursos naturales, la flora y fauna salvaje, contamina el suelo, el agua y envenena el aire que respiramos, trastorna el clima y amenaza la vida misma de todo el sistema del planeta.
Hoy Costa Rica posee una economía que crece y produce diez o veinte veces más que en los años setenta, pero es más desigual que nunca. Somos el país de América Latina con menos éxito para reducir la pobreza y la pobreza extrema, la cifra de pobres llega este año a la alarmante cantidad del 22.4%. La cantidad de pobres en Costa Rica es tal, que si quisiéramos reunirlos en un solo lugar, ocuparíamos unos 34 inmuebles del tamaño y capacidad del estadio nacional, sabiendo que en cada uno de esos 34 estadios, estarían sentadas unas 35 mil personas, es decir, más de un millón cien mil personas.
Al día de hoy, la tasa de desempleo abierto alcanza al 12% de la población económicamente activa, la más alta de la historia del país, del total de trabajadores del sector privado, cerca del 30% no recibe el salario mínimo de ley, es decir, más de 300 mil trabajadores del sector privado, deben sobrevivir y mantener a sus familias con menos de 260 mil colones por mes, ahí está el terreno fértil para el narcomenudeo familiar y juvenil que ya está haciendo caer a familias y a jóvenes de Tilarán en esa peligrosa e inconveniente actividad delictiva.

La que fuera la fuerte y vigorosa clase media, se debilita y muchos caen en pobreza, porque el desempleo golpea a profesionales que no consiguen trabajo o terminan trabajando en la informalidad. El pequeño campesino nacional, se encuentra abandonado porque el Estado neoliberal le quitó desde hace más de treinta años a la banca nacionalizada que financiaba con bajos intereses la producción y se le niega el seguro de cosecha porque el Instituto Nacional de Seguros igual que la banca, entró en un régimen de competencia con la banca privada y las aseguradoras privadas, ven en el pequeño productor un mal cliente.
En la Costa Rica neoliberal que les tocó nacer a nuestros niños y jóvenes, en el otro extremo de la sociedad, existe la Costa Rica rica, la de los grandes empresarios, banqueros y comerciantes del gran capital, que en asocio con las compañías multinacionales, gozan de verdaderos privilegios con paraísos fiscales, de exoneración de impuestos y de tarifas preferenciales mediante los mal llamados tratados de libre comercio que han empobrecido las arcas del otrora Estado benefactor, y esos privilegios de la clase rica, han creado un hueco fiscal, que hace que programas y servicios para los pobres corran el riesgo de cerrarse. Esta semana por ejemplo, se anunció por parte de la oficina de Programas de Equidad del Mep, el subsidio de poco más de novecientos colones que recibe cada estudiante por su almuerzo en la Escuela o Colegio, se reducirá a poco más de 500 colones, lo que implicará menos comida en cada plato, y eso es así por una norma de la injusta reforma fiscal que los educadores quisimos combatir con la huelga del año pasado, ya que además del IVA y de los nuevos impuestos para los pobres, la regla fiscal de esa impopular ley, establece que a falta de presupuesto o por crecimiento del déficit fiscal, el Estado no hará más que cerrar el servicio o reducirlo, de manera que sí hay perdón para las grandes empresas que evaden el pago de impuestos, pero no hay plata para los comedores estudiantiles.
Pero como estamos en la época de los gobiernos que gobiernan para el gran capital y no para los trabajadores y los pobres, entonces en una de las campañas más sucias de desinformación y engaño, los grupos en el poder, la oligarquía que gobierna, con sus aliados de la prensa televisiva, radial y escrita, pretenden hacerle creer al pueblo que los culpables del déficit fiscal y de todos los males de este país somos los empleados públicos por nuestros jugosos salarios y pensiones de lujo.
Mienten y lo hacen descaradamente, porque no le dicen a la gente que en realidad lo que está pasando en este país es que al trabajador de la empresa privada lo están explotando a niveles casi de esclavitud, o no es cierto que muchos ni siquiera están asegurados, o que no reciben ni el salario mínimo, que no les pagan las horas extras.
Hablan de pensiones de lujo, pero no le dicen la gente que los verdaderos asalariados y pensionados de lujo son las altas jefaturas y jerarquías de los tres poderes del Estado: magistrados, diputados, algunos alcaldes como el de San José que gana más que el mismo presidente, gerentes de instituciones autónomas, ministros y vice ministros, embajadores y cónsules, el presidente, los vice presidentes, los catedráticos universitarios, toda esa camarilla corrupta que como vampiros desangran al Estado, son los verdaderos privilegiados del sector público y a esos nadie les toca sus salarios y pensiones de ocho, diez, doce y hasta 16 millones por mes.
Fernando Naranjo, ex gerente general del Banco Nacional en el último gobierno de Oscar Arias, ganaba más de 15 millones por mes, y en un solo mes llegó a recibir más de 34 millones por su “buen desempeño como gerente del Banco”.

La lista de verdaderos privilegios es extensa, aquí solo he señalado algo, pero la lista de chorizos y mega chorizos como el cementazo, el yamberazo, la trocha, OAS y otros más si los expusiera, nos daría seguro hasta el próximo 15 de setiembre.

Así las cosas, ahora es fácil entender el porqué de esa absurda guerra que se nos hace a los trabajadores honestos y de a pie del sector público, poniéndonos como los malos del paseo frente a nuestros hermanos compatriotas trabajadores explotados del sector privado.
En medio de ese contexto de injusticia, desigualdad y corrupción, los trabajadores especialmente de la educación, como siempre lo hemos hecho, no podemos menos que levantar la voz y salir a protestar por nosotros y por aquellos que desde sus ocupaciones diarias en la finquita, en la lechería, en la pulpería, o como trabajador de la empresa privada, no tiene ni se le permite la organización sindical, entonces, nosotros salimos a defender al pueblo, pero se nos ataca y maltrata, al pueblo los políticos y oligarcas del poder les mienten y los engañan, además de que los estafan cada cuatro años cuando les besan, sonríen y abrazan para que voten por ellos.

Pero como en medio de todo esto el magisterio no va callar, entonces nos quieren aprobar la más anti democrática ley que reforma y restringe al mejor estilo de las dictaduras, el derecho a la huelga, el derecho a la protesta.
Quieren aprobar una ley mordaza para taparnos la boca, porque no quieren ni les conviene que el pueblo sepa que vienen más leyes y políticas regresivas como la reforma de las jornadas laborales que entre otras cosas, elimina el pago de horas extras.

Compatriotas, estamos ante un verdadero estado de emergencia, no porque venga un huracán, un terremoto o porque el volcán Arenal vaya a hacer erupción, es una emergencia social, económica, humana, se trata de que pretenden criminalizar el derecho a la protesta, único medio del pueblo trabajador para defenderse de las injusticias y de los abusos del poder.
Somos un país de ratones, gobernados por gatos feroces y hambrientos.

No quiero abusar más de su paciencia, solo quiero decir que mientras la memoria histórica siga viva y mientras haya futuro, la esperanza no debe desfallecer, y es que como decía el incomprendido ex presidente Rodrigo Carazo, “porque siempre hay futuro, y el nuestro debe ser un futuro de amor, paz, justicia y solidaridad”. La Costa Rica que merecemos y soñamos.

Muchas pgracias.

3 Comentarios Agrega el tuyo

  1. Anónimo dice:

    a mí se me parece mas a un discurso de campaña del Frente Amplio , o arenga de manifestación pública del mafioso de Albino elaborado en la oficina de desinformacion de la ANEP, diseñado para promover la lucha de clases y la división de la sociedad, y no un discurso celebrando lo que nos une como nacion. Con razón se lo vetaron

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    1. laumar dice:

      Quién es usted? Alguien que no puede ni identificarse nada bueno puede ser

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Comentarios

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