Cr. Tinoco-Paseo de los Estudiantes-Barrio Chino. Luis Gerardo Zumbado

Esta semana conmemoramos el centenario de los movimientos sociales contra la dictadura tinoquista, que sucedieron entre los días 11 y 13 de junio de 1919 que es promovida por la participación cívica de los estudiantes del Liceo de Costa Rica, Colegio Superior de Señoritas y del Colegio Seminario con sus maestros y profesores.
Por la importancia del evento transcribo en tres partes la
PROPUESTA DE GESTIÓN Y RECUPERACIÓN DEL PASEO DE LOS ESTUDIANTES
presentado a través del Centro Internacional para la Conservación del Patrimonio Costa Rica, en el XVIII Simposio de Centros Históricos y Patrimonio Cultural de Canarias Villa de Los Realejos. Tenerife 16,17 y 18 de Abril de 2015
PRIMERA PARTE
LA RECUPERACIÓN DE LA CIUDAD HISTÓRICA- PARTICIPACIÓN CIUDADANA.
Posterior a la caída de la dictadura de Federico Tinoco Granados (1917-1919), la ciudadanía y el gobierno local de San José impulsó una serie de políticas públicas para convertir ciertos sectores de la capital, en sitios de conmemoración de la resistencia contra la dictadura y sus héroes fallecidos. Sin embargo, la política del gobierno costarricense en los años posteriores, privilegió el olvido de la memoria de Resistencia en pos de un discurso conciliatorio que trajera paz y fraternidad, a una sociedad dividida por la experiencia de la dictadura tinoquista.
Uno de esos sitios conmemorativos fue la Calle 9 de la capital, conocida actualmente como el Barrio Chino.
Esta ponencia, tiene el propósito de proponer una serie de estrategias de gestión y activación, para recuperar la memoria colectiva original de la Calle 9 que dio origen al Paseo de los Estudiantes como sitio de conmemoración.1. IntroducciónEl presente trabajo tiene como objetivo proponer una serie de estrategias de gestión y activación, desde el ámbito conceptual, para recuperar la memoria colectiva original de la Calle 9, conocida como el Paseo de los Estudiantes. Este espacio urbano fue creado a finales de 1937, como un espacio de conmemoración dedicado a los y las estudiantes, maestros, maestras, obreros y artesanos que se levantaron en rebelión contra la dictadura de Federico Tinoco Granados (1917-1919), entre el 11 y el 13 de junio de 1919. Dicho espacio, fue rehabilitado por la Municipalidad de San José en el 2012, pero con un enfoque sumamente distinto: la creación de un Barrio Chino.La posición actual de la Municipalidad de San José sobre este proyecto, es que el boulevard no fue concebido como un Barrio Chino, sino como una “calle de atracciones” cuyo principal objetivo era la atracción de inversión privada, fuera china o de otra índole.
Esto difiere por supuesto, con la posición del ayuntamiento en el 2012, cuando el entonces alcalde Johnny Araya Monge defendió el proyecto como un homenaje – entiéndase memorial – a la comunidad china, que contribuyó a la construcción del Estado-Nación costarricense desde el siglo XIX.Estas contradicciones en el discurso oficial, evidencian la pobre política urbana del gobierno local de entonces, así como el débil sustento cultural del proyecto del Barrio Chino.El problema que sobresale además es que, si el proyecto del Barrio Chino culturalmente hablando es “kitsch”, la memoria original que dio forma al Paseo de los Estudiantes era mucho más débil que la “tradición inventada” del “barrio asiático”.
Cómo fue posible esto, y cómo se puede volver a reactivar dicha memoria, es el propósito que impulsa este trabajo. Conceptualmente, se partirá de la definición de gestión patrimonial propuesta por Llorenç Prats, el cual, para garantizar la supervivencia de la memoria colectiva e identidad de un espacio, se requiere el ejercicio consensuado entre el poder público y la ciudadanía por medio de la puesta en valor, la activación patrimonial y la sostenibilidad. Dicha gestión, para nuestro caso, será una respuesta a las “estrategias de obliteración” aplicadas por los gobiernos para negar la identidad de ciertos grupos de la sociedad, transformar o destruir lugares de la memoria o cerrar los espacios de difusión de memorias distintas a la oficial, lo que crea un olvido radical en la sociedad.
El Paseo de los Estudiantes, lugar de conmemoración para la Resistencia, fue desligado de la memoria que le dio forma por esfuerzo de los gobiernos costarricenses posteriores a la dictadura y por los mismos sectores populares que lucharon en contra del régimen tinoquista.
2. LA MEMORIA DE RESISTENCIA Y EL ORIGEN DE LA
CALLE 9 COMO LUGAR DE LA MEMORIA
El golpe de Estado realizado por Federico Tinoco Granados al Presidente Alfredo González Flores (1914-1917) el 27 de enero de 1917, inauguró la única dictadura que tuvo Costa Rica durante el siglo XX. A pesar de los actos violentos que rodearon la toma del Cuartel de La Artillería, en el pleno corazón de la capital, la prensa del momento liderada por los periódicos La Información y El Imparcial, se esforzó por crear una imagen pacífica del golpe de Estado, tratándola como una “evolución política” que no rompió el orden constitucional ni abrió un periodo de guerra civil, a diferencia de la siempre convulsa Centroamérica.Esta imagen, fue un reflejo de la identidad costarricense forjada a partir de discursos de hermandad, igualdad y paz.El objetivo de este tipo de propaganda, fue ir abriendo camino a la elección presidencial de Federico Tinoco, quien debía ser presentado ante la sociedad como “caudillo”. Los Clubes 27 de Enero, fueron fundados con la mirada puesta hacia esta meta y también con la idea de reforzar la fecha del 27 de enero como un emblema de salvación, que dio forma a la memoria oficial del tinoquismo. Dichos clubes, llevaron al espacio público este emblema mediante un desfile el 18 de marzo de 1917, que recorrió las principales calles de San José y que fue la manifestación multitudinaria – aunque no homogénea – de la aceptación del tinoquismo como la nueva fuerza política. Otros dos memoriales impulsados por la dictadura e inaugurados en 1918 fueron el monumento a Mauro Fernández Acuña y el Parque La Concordia.Al igual que la dictadura, la Resistencia configuró su memoria tras el asesinato político de Rogelio Fernández Güell y sus compañeros, el 15 de marzo de 1918 en el pueblo de Buenos Aires, de Puntarenas. El homicidio fue denunciado por el profesor de primaria de origen salvadoreño, Marcelino García Flamenco y desde San José, compañeros intelectuales y a la vez revolucionarios, constituyeron entre sí un emblema de Resistencia, basado en la figura judeocristiana del martirio. El martirio, se convirtió en un instrumento que reforzó el trauma social y la ausencia de los rebeldes caídos, como inspiradores de la rebelión social.
El triunfo simbólico de la Resistencia durante los movimientos sociales del 11, 12 y 13 de junio de 1919, tambaleó al régimen tinoquista el cual cayó dos meses después.
En términos de conmemoración, fue el sacrificio de los “mártires” de Buenos Aires el que mayormente inspiró la creación de obras públicas con este fin. Aunado al llamado de los docentes a fomentar el recuerdo de Rogelio Fernández Güell usando como marco la fiesta del Día de la Independencia, la Municipalidad de San José empezó a diseñar políticas públicas con el fin de convertir ciertos espacios de la capital, en lugares de la memoria de Resistencia.El primer paso, se dio al bautizar la Avenida Central con el nombre de Rogelio Fernández Güell y la Calle Central, con el de Alfredo Volio Jiménez, también líder de la Resistencia.En segunda instancia, en 1923, los obreros y artesanos de la capital apelaron al Gobernador de San José, José Luján Mata, para que el ayuntamiento creara otros lugares de la memoria en honor a los compañeros de Fernández Güell, Joaquín Porras, Jeremías Garbanzo y Ricardo Rivera y al maestro Marcelino García Flamenco, también martirizado al haber sido quemado vivo el 18 de julio de 1919 en el pueblo de La Cruz, Guanacaste.
Esta petición, evidenció un sentido de apropiación de la memoria de Resistencia en términos de identidad de clase, pues los homenajeados pertenecían a los sectores populares y dio pie a que se bautizaran las calles 8, 9 y 10 con los nombres de Ricardo Rivera, Jeremías Garbanzo y Joaquín Porras respectivamente y se cambiara el nombre del Parque Braulio Carrillo, por el de Marcelino García Flamenco. Valga resaltar, que es la primera vez que la Calle 9, fue transformada en un lugar de la memoria de Resistencia, cuya consolidación llegó el 29 de diciembre de 1937, cuando se fundó oficialmente el Paseo de los Estudiantes.17En próximas entregas continuaré con la transcripción de los siguientes puntos:
3. POLÍTICAS DE CONCILIACIÓN, OLVIDO Y APROPIACIÓN DEL PASEO DE LOS ESTUDIANTES 4. PUESTA EN VALOR Y ACTIVACIÓN DEL PASEO DE LOS ESTUDIANTES COMO LUGAR DE LA MEMORIA EN EL SAN JOSÉ ACTUAL 5. CONCLUSIONES

Primera parte de la transcripción del documento presentado por
Alejandro Bonilla Castro Profesor Escuela de Historia – Universidad de Costa Rica

Comentarios

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s