MUNAY, la esencia del amor. Por Munay Ki.

Hay un modo de expresar el amor en el mundo andino y quizás la esencia del Munay es la vibración sonora quechua que más se aproxima al amor en su lenguaje más simple o sencillo.

La esencia del Munay es el amor que fluye de manera libre.
El Munay cura, pues el poder curativo del amor es infinito.

La palabra Munay es el nombre del tercer código andino que representa un estado de conciencia en donde está unido el Amor, el Deseo y el Poder.

El código Munay es considerado el “Código de la magia y la alquimia” ya que nos permite la transformación de todo a partir de modificar las cosas a nivel energético, (se transforma en Munay).

El Amor es un estado que nos permite expandir o amplificar lo conocido (lo que tenemos). Cuanto más amor pongo en lo que hago más se expande y amplifica.

El Deseo es la fuerza con la que conseguimos todo aquello que no tenemos. Es la energía que atrae a nuestra vida aquello queremos tener.

El Poder es la fuerza con la que yo muevo tanto mi deseo como mi amor. Elijo a conciencia Qué y Cómo Amarlo y Desearlo.

Este código nos permite amar , desear y tener la capacidad de ejecución. Sólo lo que acepto y Amo puedo cambiar.

Nos permite AMAR TODO.

Los chamanes andinos hablan de actos simples para potenciar esta fuerte vibración de energía curativa, actos sencillos a través del perdón curativo (pampachanakuy), el abrazo, el saludo, los decretos, la palabra, la escucha, la ternura, el afecto, etc.

El Munay es un principio andino que debe entenderse no solo como amor absoluto o incondicional, pues el amor aún en su esencia pura presenta su propio ordenador o conciencia, que hace que tenga propósito, pues es como la vida misma con su propia inteligencia.

El amor recíproco con propósito es la verdadera esencia del munay andino, que es algo tan sencillo como caminar juntos en la misma dirección aún si somos diferentes en cuerpo y mente.

Desde este punto de vista la primera función del munay es el amor hacia uno mismo, lo cual implica respetar el propio cuerpo como un templo sagrado e intentar conducirlo responsablemente por la vía de la evolución espiritual.
La segunda función del munay es el amor al prójimo, una vez que somos capaces de amar nuestra vida y respetarnos a nosotros mismos, se nos concede la posición privilegiada de amar a todo ser viviente, a partir del propio contexto (familia, parientes, amigos, maestros, comunidad, animales domésticos, plantas, etc.).

La tercera función del munay se dirige al amor supremo a la pachamama, creadora de vida y de todo ser viviente. Vivir en la pachamama significa aprender a agradecer y respetar la ecología y el hábitat como único hogar. Esta suerte de funciones no presenta una jerarquía inmediata, pero según las tradiciones andinas deben ir de la mano para no dudar de ninguna cualidad en una posterior etapa de madurez o decisión.

Comentarios

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s