CR-GUANACASTE- HUELGA DÍA 55. Me sobran razones para no darle la mano. Asira Campos

 

¿Por qué no le estreché la mano al Presidente de Costa Rica?

Le extiendo la mano y saludo a un amigo, a un familiar, a una persona que merezca respeto.
El viernes 26 de octubre, me encontraba con mis amigas y compañeros de lucha en las afueras del Canal 36, en Liberia. Nuestra intención era – y sigue siendo- protestar contra el nefasto Proyecto Fiscal, que tiene como parte de los autores al señor Carlos Alvarado Quesada, así como a las élites económicas de este país y a la clase política que ha robado centenares de miles de millones del erario.
No nos encontrábamos allí para rendirle pleitesía al Presidente. Cuatro gatos del Liceo Artístico Felipe Pérez y del Liceo Laboratorio iniciábamos nuestra manifestación, a la que luego se le sumaron trabajadores de la municipalidad y algunas colegas de primaria. Cinco policías entonaban con nosotros el Himno Nacional. Mientras tanto, el Presidente estaba cómodamente sentado en su carro. Cuando finalizó la música del Himno, el Presidente se bajó de su automóvil para saludar la concurrencia.
Ejercíamos nuestro derecho a la protesta social, de conformidad al Art. 13 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos. Con indiferencia ante nuestra manifestación, y sin rendir cuentas sobre cómo las políticas de su Gobierno van a aumentar la pobreza en el país, Alvarado Quesada se acercó a nosotros. Empezó extendiéndole el saludo a mi compañera, y en seguida me tendió la mano, sin dirigirme la palabra. En un principio, podrían decir que por soberbia no le devolví el saludo; sin embargo, no fue por eso.
En esa tarde, ya cumplíamos 47 día de huelga. Mis colegas y yo preferimos trabajar, pues extrañamos el espacio educativo; no obstante, son las circunstancias las que nos recuerdan que la responsabilidad histórica del educador es señalar las causas de la desigualdad y la injusticia.
Nosotros los educadores no somos ni vagos, ni terroristas, ni alborotadores, ni ninguno de los muchos apelativos con los que han designado a los colegas que participan activamente de la Huelga Nacional. Somos, en realidad, el gremio que día con día recibe con entrega y paciencia a la niñez, la adolescencia y a la juventud que se forma en la educación pública; las herramientas del conocimiento las compartimos a manos llenas con los estudiantes, quienes son el presente y el futuro de Costa Rica; cada vez que los corruptos pretenden destruir los últimos vestigios del estado social de derecho, somos los docentes los que salimos a defender al pueblo, a nuestra patria, y sentimos correr en nuestras venas la herencia de lucha de los Chorotega, de aquellas y aquellos ancestros que batallaron por defender los suyo. Teníamos 47 días de protesta, quemándonos los pies, marchando de sol a sol, abriendo conciencias, entregando volantes con información sobre la Reforma Fiscal, gritando consignas, entre alegronazos y tristezas, leyendo el expediente 20580, analizando la afectación que el Combo causará en los hogares de nuestros hermanos costarricenses cuyo salario mínimo es 142.000 colones (no 440.000, como lo disfrazan los del Ministerio del Trabajo), en la clase media en la que siempre recae el peso de todo (aun cuando paguen sus impuestos a tiempo sin evadirlos), en los empleados públicos y privados que todavía no tienen calificativo de esclavos, pero quién sabe en unos cuantos años, cuando ya nada nos pertenezca.
Al tener al Presidente de frente recordé también que llevábamos pocos días de huelga cuando comenzaron a salir escándalos de corrupción que han desmantelado la economía costarricense y han influido en la pérdida de legitimidad de nuestras instituciones. Rememoré los múltiples casos de corrupción de los últimos 30 años: Crucitas, la Platina, la Trocha Fronteriza, caso CCSS-Fischel, caso ICE-Alcatel, las irregularidades en el Referéndum del TLC, el Yamberazo, el Cementazo, el presupuesto despilfarrado en obra pública jamás concluida; recordé, asimismo, los nombramientos de amigos de la Vicepresidenta de la República en puestos diplomáticos, el manejo irregular de los fondos de parte del actual Rector de la Universidad Nacional, los Panamá Papers, el máximo ejemplo de cómo la clase política – el PLN, PUSC y PAC – se conjugaron para enriquecer sus bolsillos mediante la defraudación fiscal, que hoy alcanza el 8,2% del P.I.B., por encima del 7,2% de déficit proyectado por el Ministerio de Hacienda para 2019. Por mi mente desfiló además que el Ministro de Educación manifestó tener sobrantes del presupuesto, al tiempo que afirmaba que miles de chiquitos y muchachos recibían clases en una bodega o en un salón comunal; pensé en Melvin Garita, aquel que afirma sin más ni más “que los costarricenses no tenemos nada que ofrecer a las grandes empresas porque no tenemos ninguna capacidad”.
Para este connotado intelectual, las capacidades y destrezas intelectuales necesarias para el trabajo, aparecen en los trabajadores por generación espontánea; para Garita, no hay una relación directa entre las brechas laborales y la falta evidente de oportunidades económicas, políticas y culturales que adolecen muchas poblaciones de nuestro país, que han sido históricamente marginadas, y que nunca han contado con infraestructura y materiales didácticos para el pleno desarrollo académico.
Con Carlos Alvarado de frente, me vinieron a mi memoria mis hijos que estudian en las Universidades Públicas, en los recortes del Fondo Especial para la Educación Superior (FEES) que afectarán las becas y cupos de matrícula, así como el trabajo de muchas y muchos colegas del profesorado, en el cierre técnico del Recinto de Paraíso, en los más de 40 millones de colones que piensan quitar a la Sede de Guanacaste. En un mundo tan competitivo, con tantos retos el futuro y tantas tragedias que nos sobrevienen, me pregunté:¿Cómo podremos tener ciudadanos más competitivos, más capacitados y más conscientes, dígame señor Presidente, contésteme señor Ministro de Educación? ¿Cómo crecer como país si la educación superior privada expolia los bolsillos de las personas que trabajan y estudian para pagar sus créditos elevadísimos de matrícula?
Para ese entonces, cuando Carlos Alvarado nos saludaba, el Ministro de Educación no había pronunciado su discurso cargado de sexismo, donde afirmaba que las mujeres somos incapaces de tomar decisiones por nosotras mismas, bajo el pensamiento de “vengan ovejitas frágiles, yo superman las defenderé”. ¿Será que el señor Ministro no tiene conocimiento que el gremio de Educación está conformado en su mayoría por mujeres y que somos nosotras, junto con unos pocos pero valientes hombres, que hoy llevamos 52 días de lucha?
Hay más cosas que me asaltaron el pensamiento cuando me encontré ante el Presidente. Ahora solo me pregunto: ¿Cómo pretendía el señor Presidente y un montón de compatriotas míos que yo le estrechara la mano a Carlos Alvarado, si ustedes no conocen, ni les interesa todo lo que causa que una persona actúe de una forma u otra? Todo es sensacionalismo, lo que de verdad importa no lo analizamos, el trasfondo de un acto parece no importar. Solo puedo decirle que esta mujer, que votó por él, tiene la autoridad moral, como muchos costarricenses, para exigirle que no le dé la espalda a su pueblo y que nos tenga respeto.
Por eso no le di la mano: por dignidad, por coherencia, porque detesto la corrupción institucionalizada, porque me afecta la indiferencia de parte de nuestras autoridades frente a las demandas de las zonas costeras y de las poblaciones excluidas, por mis hijos, por los estudiantes que merecen un país donde la justicia social esté por sobre intereses de los sectores corporativos y empresariales representados en el Bipartidismo y Casa Presidencial.

*M.Sc. Asira Campos Campos

 

73 Comentarios Agrega el tuyo

  1. Evelyn dice:

    Ojalá y no sea educadora por que que vergüenza para ese gremio, una cosa es derretirse con el y otra muy distinta es mostrar respeto por quien es su autoridad si el rey David a pesar de que Saul quería matarlo el decía que Saul era el ungido de Jehova y reprochaba el hecho de que alguien deseara la muerte de su rey cuando hasta el mismo Jehova lo había destituido, ahora nosotros que si tenemos motivos para estar molestos es cierto pero lo cortez no quita lo valiente esa mujer lo que es una maleducada y mal ejemplo para todo el que esté cerca de ella, cosas tan insólitas como esta solo en CR se ven.

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