CHILE. La lección. Sergio Erick Ardón Ramírez

Hace 48 años, un cuatro de setiembre de 1970, se iniciò en Chile lo que serìa una experiencia esperanzadora y al final dolorosa para el pueblo chileno y toda Latinoamèrica.
Salvador Allende Gossens, asumiò la presidencia, habiendo ganado unas muy reñidas elecciones.
La Unidad Popular, suma de la izquierda y el progresismo chileno, con la sola excepciòn del MIR, que no se sumò, fue el instrumento electoral que catapultò a Allende a la victoria.
Mil dìas despues, un artero golpe militar, alentado pòr USA y con Augusto Pinochet a la cabeza, acabarìa con las ilusiones de tantos, y comenzarìa una feroz cacerìa que dejò miles de muertos y exiliados en las filas populares y 17 años de una fèrrea dictadura.
La resistencia heròica de los grupos màs combativos fue aplastada sin contemplaciones. Los partidos populares no estaban preparados para soportar la arremetida y fueron diezmados. Se cerraba asì el “camino chileno al socialismo”, que se habìa convertido en estandarte y ejemplo para parte de la izquierda continental. Eran los tiempos en que se debatìa si era posible la toma del poder por medios pacìficos, o si màs bien, como indicaba la experiencia cubana, solo con la armas eso fuera posible.
Los tiempos y las condiciones son ahora diferentes. Los hechos ùltimos han demostrado que si es posible alcanzar victorias populares por medios pacìficos, aunque bien hemos aprendido que la fuerza sigue siendo un instrumento de lucha nada desdeñable, puesto que los enemigos de las transformaciones sociales no lo piensan dos veces para recurrir a ella y frustrar cualquier intento de recorrer caminos revolucionarios.
Chile y Cuba fueron dos procesos muy diferentes, no podìa ser de otra manera, teniendo los dos paìses realidades històricas y circunstancias muy propias.
Igual sucede actualmente. Necio es comparar a Venezuela con Nicaragua o a Bolivia con El Salvador, o a Ecuador con Argentina, o a Mèxico con Brasil.
Cada problemàtica adquiere matices diferenciados y por tanto obliga a respuestas no iguales.
El error de querer aplicar recetas y repetir experiencias de otras latitudes, desdeñando realidades, se ha pagado caro.

Comentarios

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s