CR. Un ejecutivo de nuevo al “centro” pero muy dependiente al bipartidismo. León Ramírez David

¿En el centro del espectro político o más bien en medio de la espada y la pared?

Gramsci definía la crisis como el proceso histórico donde “lo nuevo no acaba de nacer, y lo viejo no termina de morir”. Y además añadía que, “es aquí donde nacen los peores monstruos”.

Lo viejo que no acaba de morir es ese bipartidismo rancio que, parafraseando a Galeano, da a elegir a las gallinas con que salsa quieren ser cocinadas. Y lo nuevo que no acaba de nacer, es ese amplio sector descontento que plantó sus semillas en el 2014 dándole por primera vez a la izquierda la tercera fuerza parlamentaria y impulsando “al centro” social demócrata para el ejecutivo.
Un malestar político que cuatro años después aún no ha sabido articularse como alternativa concreta y real a los intereses creados, con un escenario además descompuesto por una fracción parlamentaria enorme de fundamentalistas (neopentecostales) y un ejecutivo de nuevo al “centro” pero muy dependiente al bipartidismo.

Comentarios

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s