CR. Enfrentando la vida. Max Porras

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Aquél se sube al árbol de la vida— nada fácil le fue hacerlo —busca la rama más segura y fuerte, aunque no tan cerca del fruto, pero esta a salvo, se siente a salvo, no alcanza los frutos, pero de vez en cuando —lo suficiente para sobrevivir— el viento, o algún animal los mueve y toma el suyo, y ahí va pasando la vida, sobrevive.
Otro sube un poco más, a una rama más peligrosa, pero se arriesga, y sí, hay más peligro pero menos dependencia.
Habrá otro que se baja, lucha con las zonas agrestes, va y consigue un cuchillo, corta una vara larga, y los baja desde el suelo cuando deseé.
Otro contratará a quien se los baje, aunque no tanga el dinero para pagar los salarios, pero arriesga hasta su ranchito para pagarlo y almacenar lo suficiente para épocas complicadas.
Y no falta el que cogió su fruto, y sembró la semilla —y las del que se agarró de la rama fuerte— y las sembró, y tuvo para él y los demás.

¿CUAL SOS VOS?

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